
Tras más de 25 años de experiencia como Cocinero y Chef, decidimos que la mejor manera de poder compartir un caudal de conocimientos adquiridos era precisamente la de dedicarnos a asesorar y enseñar.
La idea comenzó a tomar forma cuando vinimos a residir en Mallorca. Como Chef en la isla, apenas al llegar, la empresa nos organizaba varias jornadas de formación en diferentes ámbitos de la cocina. Y entendí que en ocasiones las personas que los impartían, ni siquiera habían pisado una cocina, con lo cual, por muchos libros leídos o léxicos correctos para hablar en público, nos marchábamos con la sensación de vacío.
Necesitábamos formadores que lo hubiesen vivido desde dentro, en las entrañas de una cocina, de haber pasado por cada partida: frío, caliente, pastelería, carnicería, que tal vez hubiese madrugado y atardecido dedicando muchísimas horas, o que entendieran realmente qué significa, qué siente, cómo mejoran, los que verdaderamente hemos vivido este arte. Y justamente en aquel punto, en aquel momento, en aquel lugar llamado X inició el sueño…
“El primer día que impartí varias horas de tutoría presencial delante de más de 20 cocineros, sentí que esto era precisamente a lo que quería dedicarme.”








































